Acerca del Proyecto R: El Proyecto R es una iniciativa colaborativa dirigida por el profesor Ahn Sung-mo, del Departamento de Diseño de la Universidad Nacional de Seúl; el profesor Jeong Jin-won, del Departamento de Cerámica y Artesanía de la Universidad Kookmin; y el profesor Yoon Sung-ho, del Departamento de Química de la Universidad Chung-Ang.
El equipo es conocido por integrar el análisis químico, la artesanía tradicional del profesor Ahn y la tecnología digital en su investigación sobre la creación y restauración de objetos.
El Proyecto R aborda la restauración cerámica con una visión única. Transforma los fragmentos de cerámica tradicional coreana, conocidos como «doeps» —que a menudo se encuentran incompletos—, en arte moderno.
En contraste con los métodos tradicionales, que requieren una gran cantidad de mano de obra y que implican unir las piezas, limpiarlas y reconstruirlas manualmente con adhesivos y pigmentos, el proceso del Proyecto R infunde un significado contemporáneo a estos artefactos, reinterpretándolos a través de una perspectiva artística moderna, al tiempo que preserva la maestría artesanal de los restauradores expertos.
La restauración tradicional de la cerámica es un proceso minucioso y laborioso, que se centra en la reparación de los daños físicos sin tener en cuenta el contexto histórico del objeto ni su potencial de reinterpretación contemporánea. El Proyecto R se propuso superar esta limitación restaurando el valor original de las piezas de cerámica y permitiéndoles «autocurarse», al igual que los organismos vivos.
La misión del Proyecto R es la búsqueda de la «restauración generativa», un proceso que pretende fusionar la esencia histórica de la cerámica antigua con un nuevo espíritu creativo. Este innovador método de restauración va más allá de la mera reparación para permitir que la pieza recupere su forma de manera natural, imitando el proceso de autocuración que se observa en los organismos vivos.
Mediante el análisis del proceso histórico de creación de la cerámica y el uso de tecnología 3D, la restauración generativa permite que el objeto evolucione, adquiriendo nuevas formas estéticas y funcionales sin dejar de respetar la artesanía original.
La restauración digital de cerámicas mediante impresión 3D es sencilla. Un escáner 3D captura una imagen digital de los fragmentos rotos, y estos fragmentos digitalizados se procesan a continuación en KeyShot, un programa de renderizado 3D, empleando mapeo UV para aplicar colores, texturas y acabados específicos. El diseño final se guarda en formato 3MF y se transfiere a GrabCAD Print™ para obtener una vista previa de la impresión tridimensional.
El paso final lo lleva a cabo la impresora 3D PolyJet de Stratasys, que imprime una escultura física que encaja con precisión en la pieza de cerámica original, logrando un artefacto restaurado a la perfección. Este método es un ejemplo de la elegante aplicación de la tecnología digital en la restauración de cerámicas fracturadas.
El trabajo pionero del Proyecto R tiene importantes repercusiones tanto para la conservación del patrimonio cultural como para el avance educativo.
El profesor Ahn tiene previsto utilizar impresoras 3D de Stratasys y el software correspondiente para llevar la educación a un nivel superior. Su enfoque se centra en la «creación de prototipos», es decir, la elaboración de un modelo preliminar previo al producto final.
El verdadero valor educativo de la fabricación aditiva se pone de manifiesto cuando va más allá de la mera creación de prototipos, ya que ofrece a los estudiantes la oportunidad de profundizar en técnicas de fabricación innovadoras y diseños complejos que antes eran inalcanzables.
El profesor Ahn cree que la tecnología de impresión 3D PolyJet de Stratasys potenciará en gran medida la experimentación creativa, enriqueciendo e innovando la enseñanza y la investigación en materia de diseño a nivel universitario.
El éxito del equipo con su restauración cerámica generativa mediante impresión 3D fue uno de los aspectos más destacados de la Bienal de Artesanía de Cheongju de 2023, donde se puso de manifiesto cómo la tecnología digital no solo permite restaurar, sino también realzar el valor de los bienes culturales.